lunes, 10 de septiembre de 2007

Truenos de Acero

Ahuyentar la amarga cuesta atrás
Sin pensar que nada cambiará
Dejemos ayer los barrotes, arder
Las venas explotando en notas de antes
Cruzando portales, la rosa es la llave
Envuelta en el manto de acero
Cruenta es la lucha detrás del cristal
Estandarte en las venas que escallan el cuerpo
Frente al enemigo de fuego las Voces alzar
¡Soy el pirata Escarlata, cruel, titánico!
El Huno saciando el alcoholismo de la ira
Cruzo los mares atracando en la bahía de la rosa
Surco la libertad en las llanuras desafiando todo imperio
Mi voz se eleva aullando desde los abismos
Recorriendo campos como una eterna llama blanca
Sembrando la locura, golpeando la lira allende el mar
Vengando el dolor, cabalgando en los fríos campos del olvido
Apurando la vida en cada ronda te vas
Otra vez, el corazón empapa al sudor
¡Gritas! ¡Aullidos! ¡Grito! ¡Dulce veneno!
Chutes metálicos, sonidos que detienen al sol
Besando la lluviosa noche, cabalgando una musa acerina
Por las calles,
Arrastrado, el hogar queda en los rincones
Destronado el reloj
Desacralizada tradición, arden los torquemadas
El mundo reducido a cenizas por las llamas
La eterna llama de la libertad
Con la rosa de acero ocasea el silencio
Creo en la sed de sangre, mas
En la imitatio No
Libertad
Matices
Sueños
Voces
Gris
Ron

I

sábado, 1 de septiembre de 2007

El Abismo

Deja tu mente en blanco…

Exacto, ahora hagamos un viaje
Un viaje al más acá
Pues al más allá hemos ido demasiadas veces,
Tantas que ya se vuelve cliché.
Ven, acércate un poco, conversemos
Pues Dostoyevski habría preferido oír voces,
En vez de sentarse a mirar un estúpido Santiago.
Ahora hablemos, o leámonos, como gustes
Cuéntame, ¿Qué has visto tras el cristal?
¿Amor, letras, memorias, metáforas o vacío?
Es la muerte algo que ronda entre las rosas
¿O es que acaso te olvidas del ayer?

Es la memoria una fútil silueta ante el olvido
Y tú, querrías prestarme tu atención
¿O mi pluma de ave caída no te mueve a nada?
¿Seré acaso un Azor sin alas?
¿Un vagabundo que te pide una moneda en la esquina,
Sin saber que la esquina no le pertenece?
Lo que pasa es que sólo somos Vampiros en la noche de la Rosa
Anhelamos la sangre de los caídos en el museo de Roland
Pues sí, somos yo, y soy otros
O varias si pensamos en Genette
¿Y tú?
¿Cuántos sois?

Hay cosas variables y otras peores
Hay cosas temibles más acá de nos/otros
La caída del silencio es eterna
Pues la quimera de la letra es etérea
El ocaso del silencio no ha de llegar, creo
Y si llega, en silencio volverá
En él - mundo del espejo es tu rostro
Y los trozos de la caída en mi vida
Entre nosotros y ustedes sólo hay vidrio
Y los números de partida somos tres
Los que oyes, los que leen y el ausente
Más los Ecos de las Voces de los muertos…